
5 PREGUNTAS OBLIGADAS PARA COMPRENDER NUESTRO PRODUCTO
- ¿Qué es una vivienda industrializada?
- ¿Por qué construir con madera?
- ¿En qué consiste nuestra vivienda industrializada SELPA2?
- ¿Qué ventajas tienen las viviendas industrializadas sobre la construcción tradicional?
- ¿Y en qué se diferencian las viviendas industrializadas de las construcciones prefabricadas, modulares o contenedores?
¿Qué es una vivienda industrializada?
Por lo novedoso, conviene empezar informando a los señores clientes que la industrialización en las viviendas, si bien es de reciente implantación en nuestro país, tiene una amplia difusión internacional, tanto en el entorno Europeo como en el resto de países más desarrollados a nivel global.
Así mismo, es necesario marcar diferencias con las casas prefabricadas o modulares que con frecuencia tienen un uso recreativo o de segunda residencia y que por sus características estructurales, de aislamiento o transpirabilidad poco o nada tienen que ver con este tipo de edificaciones.
Muy al contrario, las viviendas industrializadas deben entenderse como construcciones sólidas y eficientes, adaptables a infinidad de usos y que por su propia elaboración resultan muy ventajosas sobre la construcción tradicional.
¿Por qué construir con madera?
El diecinueve es considerado en arquitectura como el siglo del acero, el pasado siglo XX como el del hormigón, hoy por hoy podemos reivindicar el presente siglo como el de la madera.
La madera es una materia prima que se obtiene de manera natural, es sostenible y renovable y bien gestionada puede considerarse como un recurso inagotable.
Su implantación, en detrimento de otras materias primas, ayuda a combatir el cambio climático, ya que tanto en su crecimiento, como una vez transformada, almacena CO2 liberándolo de la atmosfera. Además, su transformación industrial no es especialmente agresiva y genera una escasa huella de carbono, especialmente si se la compara con otros materiales de edificación como acero, hormigón o aluminio.
Su disponibilidad y cercanía le confiere la calificación de producto de KM 0 y es capaz por si sola de generar riqueza y empleo en nuestros entornos rurales, fijando población y revirtiendo el reto demográfico.
Como materia prima es complicado encontrar en construcción un elemento que aporte mayores ventajas y versatilidad en usos siendo idónea su utilización tanto en rehabilitación como en obra nueva.
Sus características más reseñables son las siguientes:
- Tiene un excelente comportamiento térmico, acústico, eléctrico y magnético.
- ·Se considera un producto perfectamente transpirable incluso una vez lasurado.
- ·Es un material ineludible en zonas de inestabilidad sísmica.
- ·En rehabilitación, aporta mayor ligereza y resistencia mecánica estructural que cualquier otro material.
- ·Tiene un buen comportamiento frente a incendios, contrariamente a lo que se suele pensar, las estructuras de madera ofrecen mejor comportamiento al fuego que sus análogas de acero u hormigón, esto se debe a un fenómeno denominado “proceso de carbonización” que posibilita conocer con exactitud el tiempo de seguridad que permite la evacuación de un edificio sin riesgo de colapso de su entramado estructural de madera.
- ·Como revestimiento, aporta una naturalidad, confort y calidez que difícilmente se encuentran en otro tipo de materiales.
¿En qué consiste nuestra vivienda industrializada SELPA2?
El sistema constructivo SELPA2 toma su nombre de la abreviatura que mejor lo define. Sistema Entramado Ligero Paneles Autoportantes Acoplados que es la aportación más novedosa que desde nuestra empresa hemos realizado a este tipo de construcciones.
Se trata del exitoso resultado derivado del esfuerzo que desde hace años ocupa a nuestro departamento de I+D y viene a suplir y economizar numerosos procesos constructivos, que tradicionalmente se realizaban en obra, por otros más mecánicos que aportan mayor precisión, mejor gestión de residuos y un importante componente de ahorro de costes que, obviamente, repercuten en el cliente final.
Todos sus elementos principales; plataforma de solera, fachadas y cubierta se construyen en madera con secciones robustas lo que les confiere carácter autoportante y por las propias características de la madera tienen un plus en cuanto a transmisión térmica, eléctrica, acústica y electromagnética.
Además, los citados elementos, están dotados de sus correspondientes aislamientos y cámaras de aire y acompañados de barreras de vapor y láminas impermeabilizantes transpirables.
Todo ello acompañado de una buena carpintería exterior, con puertas de seguridad igualmente aisladas y ventanas de PVC con doble cristal y gas Argón hacen del SELPA2 un sistema constructivo económico, sostenible y de bajo consumo energético solamente equiparables con las técnicas de edificación más avanzadas en acuerdo a la nueva reglamentación que en materia de eficiencia energética dicta el nuevo Código Técnico de la Edificación.

Tablero de Fibras Orientadas OSB hidrófugo 18 mm
Lámina impermeable y transpirable polipropileno
Cámara de aire 40 mm
Tablero MDF separador de cámaras 4 mm
Aislamiento de lana de roca 80 mm
Lámina / barrera de vapor
Placa Pladur 15 mm
¿Qué ventajas tienen las viviendas industrializadas sobre la construcción tradicional?
La construcción industrializada es por definición un sistema que entiende la edificación desde un prisma mecánico o industrial, aportando pluses de precisión, seguridad laboral, gestión de residuos y ahorro en tiempos que lógicamente suponen un beneficio económico para el cliente final.
Como sistema debe incorporar los parámetros estructurales, de aislamiento (térmico y acústico) y transpirabilidad que obliga el CTE (Código Técnico de Edificación) por lo que la comparativa ha de hacerse con viviendas de construcción en obra que igualmente cumplan la actual legislación en materia de eficiencia energética y remarcar las ventajas frente a las mismas en igualdad de condiciones.
1. VENTAJAS EN PRESUPESTOS
Las viviendas industrializadas permiten ejecutar presupuestos preliminares de forma rápida y fiable. Su sistematización facilita además la realización de presupuestos descriptivos y valorados con carácter cerrado, algo casi imposible de conseguir en construcción tradicional.
2. VENTAJAS BUROCRÁTICAS
No siempre es así, pero con frecuencia redactar proyectos sobre viviendas industrializadas, resulta menos costoso en plazos y permisos que en viviendas de obra.
3. VENTAJAS MEDIOAMBIENTALES
El impacto medioambiental de la construcción industrializada es notablemente menor al de la obra, la fabricación en cadena facilita la optimización de materiales y gestión de residuos. Así mismo hay que reseñar que generalmente las viviendas industrializadas emplean materias primas de escaso impacto ambiental o baja huella de carbono como la lana de roca o los tableros de fibras orientadas (OSB) y estructuralmente elementos naturales como la madera que con su utilización ayudan a revertir el cambio climático reteniendo CO2.
4. VENTAJAS DE EJECUCIÓN
El hecho de que gran parte de sus componentes se presentan de una manera estandarizada facilita su fabricación (incluso fuera de pedido) y creación de stocks que permiten agilizar los tiempos de entrega.
Además los trabajos en fábrica ofrecen un sinfín de ventajas sobre la edificación en obra siendo más precisos, seguros y controlables.
Como ejemplo indicar la alta incidencia que los fenómenos meteorológicos tienen sobre los tiempos de ejecución de una vivienda en obra; mientras que la industrialización de edificios los minimiza o directamente los elimina.
5. VENTAJAS ECONÓMICAS
El compendio de optimización de materiales y mejoras en costos de mano de obra tienen una repercusión directa sobre el cliente, se puede afirmar tajantemente que las viviendas industrializadas no solo son igual o más eficientes energéticamente, además son notablemente más económicas que la construcción tradicional.
Hay que indicar también que apostar por modelos estandarizados contribuye a eliminar costos directos e incluso abarata otros indirectos como memorias técnicas o proyectos.
Además el hecho de que se minimicen los trabajos en obra, minimiza también las tasas municipales de ocupación de vía pública por contenedores, andamiaje, etc..
Pero sin ninguna duda la mayor ventaja que ofrece este tipo de construcción respecto a la obra es la de efectuarse bajo presupuesto cerrado, es decir, el cliente sabe en todo momento, cual es el precio que pagará por su vivienda, evitando sorpresas desagradables y los temidos sobrecostos tan habituales en la construcción tradicional en obra.
¿Y en qué se diferencian las viviendas industrializadas de las construcciones prefabricadas, modulares o contenedores?
Las viviendas industrializadas tienen, en común con otros tipos de “habitáculos” o “prefabricados menores” la búsqueda por realizar en fábrica el mayor número de procesos constructivos, reservando para la construcción “in situ” solo aquellos que resultan inevitables.
A partir de esta premisa, las diferencias frente a este tipo de construcciones son más que reseñables ofreciendo los sistemas de vivienda industrializada estándares de calidad y ventajas imposibles de obtener en construcciones más sencillas.
1. DIFERENCIAS ESTRUCTURALES
Normalmente las casas modulares se realizan con entramados ocultos muy sencillos, preferentemente metálicos. Este hecho hace que normalmente sus fachadas no tengan un carácter autoportante y que cuando la cubierta es pesada (teja) tenga que llevar refuerzos adicionales. Igualmente ofrecen desventajas con posterioridad en su instalación si se requiere ampliar (aunque sea con un porche) por no ser lo suficientemente robustas como para soportar cargas laterales. Nuestras estructuras de vivienda industrializada se realizan íntegramente en madera de abeto laminado GL24h homologado que, en ajuste al CTE, tienen calculadas todas sus cargas y resistencia al fuego (RF30) y tanto por el carácter autoportante de sus fachadas como por la concepción de su cubierta están especialmente diseñadas para soportar las cargas iniciales y futuras ampliaciones.
2. DIFERENCIAS ESTÉTICAS
Dicen que para gustos los colores, por ello incidiremos levemente en este apartado. Únicamente reseñar a título informativo para los consumidores las casas prefabricadas o modulares que suelen presentarse con revestimientos exteriores de dos tipos diferenciados. Lamas de composites (tipo Cedral® o Canexel®) o bien placas de fibrocemento coloreado. Las primeras, suelen ofrecer menos problemas de carácter constructivo ya que al estar conformado por lamas estrechas controlan mejor las dilataciones, su mayor problema es su aspecto, que puede resultar bastante artificial, y en ocasiones generan problemas para obtener permisos administrativos ya que su estética esta vetada por las normas urbanísticas de muchos ayuntamientos.
En cuanto a los paneles de fibrocemento, estos son de mucho mayor formato e imitan fachadas tradicionales por lo que pueden tener mejor cabida en el aspecto burocrático, sin embargo y como ya adelantamos, sus dimensiones juegan en su contra en materia de dilataciones y rotura de puentes térmicos siendo habitual que presenten grietas y escamaciones en la pintura y pierdan estanqueidad respecto a la estructura fruto de estos movimientos.
Finalizar el capítulo remarcando de nuevo las diferencias estéticas entre una vivienda con falsos techos y las que tienen techos vistos o abuhardillados y la sensación de amplitud que las cubiertas vistas generan especialmente en espacios reducidos.
Obviamente, las viviendas industrializadas ofertan multitud de acabados, complementos y variantes estéticas, pero como norma, su aspecto final es el de una vivienda tradicional de obra, con cubierta en teja cerámica, interiores en Pladur® y fachadas en acabados convencionales con morteros, proyectados, etc.
3. DIFERENCIAS EN AISLAMIENTO
Que ciertas marcas ofrezcan al mercado casas prefabricadas o modulares dignamente revestidas no significa que estén bien aisladas; como en el primer apartado hemos señalado, las viviendas prefabricadas o modulares “tipo” se basan en una estructura metálica sencilla que engloba suelo, paredes y cubierta, bien revestida interiormente y revestida de manera más discreta en su exterior, entre medio de las fachadas se colocan instalaciones, aislamientos y cámaras que resultan del todo insuficientes para obtener una adecuada eficiencia energética.
Actualmente algunas empresas ofertan sus modelos con la construcción indicada y ofrecen la aplicación de un SATE (Sistema Aislamiento Térmico Exterior) fuera de presupuesto para compensar estas carencias, pero ni el problema queda del todo solucionado en fachadas, ni mucho menos en el conjunto de la vivienda, pues suelo y cubierta presentan igualmente graves defectos constructivos si se miden en eficiencia energética.
El problema de base o “pecado original” es construir toda la estructura con entramados metálicos que además de ser un material con alta transmitancia térmica y nula transpirabilidad generan otra serie de problemas de carácter acústico y electromagnético que merecen un capítulo aparte.
Otro problema añadido que genera la estructura metálica es que, comomaterial, tiene una dilataciones y contracciones muy diferentes al resto de materiales con los que hace unión, especialmente tableros de madera o fibrocemento, produciéndose juntas de dilatación excesivas que acaban generando roturas de puentes térmicos y perdida de eficiencia energética, además el problema de las diferentes dilataciones de materiales se manifiestan claramente en la acústica de los habitáculos produciéndose ruidos, reverberaciones y espasmos muy característicos en edificios con otro tipo de usos como naves industriales.
Pero sin duda la mayor deficiencia energética de casas prefabricadas o modulares reside en su cubierta, como indicamos, en su mayoría se componen de entramados básicos de construcción metálica que como carecen de cualquier tipo de estética deben ser ocultados por medio de falsos techos, este hecho, el de rebajar los techos produce una clara sensación de enclaustramiento, especialmente en casas de escaso tamaño y además térmicamente presentan mal comportamiento ya que, a pesar de que suelen colocarse rejillas de ventilación, no son sino focos de acumulación de calor que acaba transmitiéndose inevitablemente al interior de la vivienda.
Frente a todos esto factores nuestras viviendas industrializadas se realizan con madera como estructura y un sistema de aislamientos, cámaras, barreras de vapor y láminas impermeabilizantes transpirables que engloban 160mm en paredes, 230mm en solera y 240mm en cubierta controlando todos los aspectos de transmitancia térmica y acústica, transpirabilidad y rotura de puentes térmicos, logrando una vivienda de excelentes prestaciones a la altura de cualquier exigencia de uso.
4. DIFERENCIAS DE VERSATILIDAD
Normalmente, las casas prefabricadas, modulares o contenedores tienen la consideración de construcciones versátiles, sin embargo, existen numerosas circunstancias en que no lo son tanto.
Dependiendo del emplazamiento, del itinerario para acceder al emplazamiento u otras circunstancias como tendidos eléctricos, arbolados, etc … las casas modulares o contenedores no son una solución viable.
En otras circunstancias, si bien la instalación es técnicamente posible, las dificultades de acceso o sobrecostes en grúas hacen desaconsejable su elección. Además, las limitaciones en anchura para los transportes condicionan irremediablemente su configuración y diseño.
A diferencia de estas, las viviendas industrializadas se transportan totalmente desmontadas, lo cual evita excesivos gastos en grúas o transportes especiales y amplia el abanico de ubicaciones, no teniendo ninguna incidencia el transporte o montaje en el diseño o dimensionamiento de la vivienda.
5. DIFERENCIAS DE CONFORT O SALUBRIDAD
Pasamos gran parte de nuestra vida en el interior de nuestras viviendas y lo mínimo exigible es que sean confortables y ante todo saludables.
El confort tiene mucho que ver con los sistemas constructivos y con los materiales empleados, pero especialmente, con como estos materiales interactúan entre ellos, como de forma conjunta evitan roturas de puentes térmicos o tienen dilataciones y contracciones similares que evitan incompatibilidades y generan sensación de bienestar.
En cuanto a la salubridad de una vivienda esta se mide especialmente en conceptos como la impermeabilización o la transpirabilidad, la impermeabilización debe ser controlada tanto en cubiertas como en soleras y fachadas, evitando el efecto de humedades directas o por capilaridad, estas se eliminan mediante la utilización de vierteaguas especiales y la colocación de adecuados acabados exteriores en fachadas, mientras que la transpirabilidad tiene su base tanto en la utilización de membranas y láminas transpirables, como en la adecuada elección de todos los materiales empleados en general; de nada sirve colocar una lámina transpirable contra un perfil metálico pues inevitablemente se acabará generando condensación y humedad.
El problema no es menor, pues la falta de transpiración en las viviendas puede derivar en patologías médicas como asma u otras deficiencias respiratorias, especialmente en niños y personas vulnerables.
Así mismo, existe bastante controversia ante la idoneidad de habitar en espacios cerrados metálicos tales como contenedores de barco y en cierta medida construcciones prefabricadas con entramados totalmente metálicos. El debate está servido por un efecto denominado “Jaula de Faraday” que demuestra que este tipo de habitáculos interfieren en las ondas electromagnéticas que se encuentran en el aire de forma natural creando ciertas alteraciones en algunos electrodomésticos y en mayor o menor grado también en nuestra salud.
Por todo ello, por la alteración de campos magnéticos y una transpirabilidad habitacional deficiente, las viviendas realizadas a partir de contenedores metálicos deben considerarse como POCO SALUDABLES, mientras que las viviendas prefabricadas o modulares realizadas con estructura y entramados metálicos deben considerarse entre MEDIANAMENTE y POCO SALUDABLES.
En contraposición los sistemas industrializados con estructuras y entramados de madera y sus correspondientes aportaciones de láminas transpirables y barreras de vapor están consideradas el sistema constructivo más saludable de cuantos se acometen en la actualidad.





